Crónicas

Triunfo de Cristian González, Andrés García y Juan Alberto Torrijos en Villa del Prado

Alejandro López

Alejandro López

Redactor

11 de Septiembre de 2026
Triunfo de Cristian González, Andrés García y Juan Alberto Torrijos en Villa del Prado

Ficha del Festejo

PlazaVilla del Prado
Ganaderíanovillada de Guadalest
FestejoLa novillada de Guadalest deja una tarde de esfuerzo y entrega, con una oreja para cada novillero en su segundo turno y el percance de Cristian González, que tuvo que pasar por la enfermería tras dos volteretas.

Cristian González

silencio y oreja.

Andrés García

oreja y silencio.

Juan Alberto Torrijos

silencio y oreja.

Villa del Prado vivió una nueva cita con la cantera taurina dentro de su feria, en una novillada con picadores marcada por la disposición de los tres actuantes y por la variedad de comportamiento de los ejemplares de Guadalest. Cristian González, Andrés García y Juan Alberto Torrijos se repartieron los trofeos en una tarde en la que cada uno consiguió tocar pelo, aunque con resultados diferentes en sus respectivos lotes.

El festejo tuvo también su momento de preocupación cuando Cristian González sufrió dos volteretas durante la lidia del cuarto novillo y tuvo que pasar posteriormente a la enfermería, donde fue atendido de diversas contusiones en la espalda.

La actuación de las cuadrillas tuvo igualmente su reconocimiento. Felipe Gravito fue obligado a saludar una ovación después de protagonizar una destacada actuación con los palos ante el tercer novillo.

Cristian González abre la tarde con voluntad

El primero de la tarde correspondió a Cristian González, que tuvo que emplearse ante un novillo que no terminó de ofrecer las suficientes facilidades para que la faena alcanzara la intensidad deseada.

El novillero mostró disposición desde los primeros compases y buscó las distancias adecuadas para tratar de sacar partido de las condiciones del animal. La faena estuvo basada en la voluntad y en el intento de encontrar el punto exacto de colocación, pero la falta de mayor entrega del novillo impidió que el trasteo tomara vuelo.

González mantuvo la firmeza y terminó por cerrar una actuación de esfuerzo, aunque sin conseguir convencer plenamente a los tendidos.

Silencio.

Andrés García corta la primera oreja de la tarde

El segundo novillo permitió a Andrés García mostrar una versión más resolutiva. El novillero aprovechó las posibilidades que ofreció su oponente y fue construyendo una faena en la que trató de mandar sobre las embestidas.

La labor tuvo momentos de buen tono, con García buscando alargar los muletazos y mantener la ligazón. La entrega del novillo permitió que la faena fuera creciendo y que el público reconociera la disposición del torero.

Tras la suerte suprema llegó la petición de trofeo y el palco concedió finalmente una oreja.

Juan Alberto Torrijos se entrega ante el tercero

El tercero tuvo como protagonista a Juan Alberto Torrijos, que se mostró dispuesto desde el inicio. El novillero buscó someter las embestidas y construir una faena basada en el oficio y la entrega.

El animal permitió algunos pasajes de interés, aunque sin alcanzar la transmisión suficiente para que la actuación terminara de romper. Torrijos puso de su parte para mantener la intensidad y buscó cerrar su labor con la máxima entrega.

Sin embargo, el resultado artístico no alcanzó para obtener premio.

Silencio.

Durante esta lidia llegó uno de los momentos destacados de la tarde en las cuadrillas. Felipe Gravito, después de parear al tercero, fue obligado a saludar una ovación, reconocimiento a su actuación con los rehiletes.

Cristian González, herido tras dos volteretas

El cuarto novillo volvió a corresponder a Cristian González, que salió decidido a mejorar el resultado de su primer turno.

La faena tuvo el componente añadido de la máxima exposición del novillero, que trató de imponerse a las condiciones del animal. Sin embargo, durante el desarrollo de la lidia sufrió dos volteretas, circunstancia que obligó a extremar la preocupación por su estado físico.

A pesar del percance, González continuó mostrando disposición y no quiso dejar pasar la oportunidad de cerrar su actuación con triunfo.

Finalmente consiguió cortar una oreja, aunque posteriormente tuvo que pasar por la enfermería para ser atendido de las contusiones sufridas, principalmente en la espalda.

El percance añadió un punto de dramatismo a una tarde en la que el novillero demostró su compromiso y capacidad de sobreponerse a las dificultades.

Oreja.

Andrés García no encuentra el mismo resultado ante el quinto

El quinto fue para Andrés García, que afrontó su segundo compromiso de la tarde después de haber cortado una oreja al primero de su lote.

El novillero volvió a mostrarse dispuesto, tratando de aprovechar las posibilidades que pudiera ofrecer el animal. Sin embargo, en esta ocasión las condiciones del novillo no permitieron que la faena alcanzara la misma repercusión.

García buscó soluciones y mantuvo la actitud durante todo el trasteo, pero la faena no terminó de tomar vuelo ni de calar en los tendidos.

El resultado final fue de silencio.

Torrijos cierra la tarde con una oreja

El sexto novillo correspondió a Juan Alberto Torrijos, que sabía que tenía ante sí la última oportunidad de la tarde para marcharse de Villa del Prado con premio.

El novillero salió a por todas y consiguió construir una faena de mayor contenido que la realizada en su primer turno. Consciente de la importancia de aprovechar cada oportunidad, Torrijos se mostró firme y buscó prolongar las embestidas del novillo con un toreo basado en la entrega y la voluntad de triunfo.

La faena fue ganando intensidad y terminó encontrando el reconocimiento de los tendidos.

Tras la estocada, la petición de trofeo fue suficiente para que Torrijos cortara una oreja, cerrando así la novillada con premio.

Oreja.

Una tarde marcada por la entrega y el percance

La novillada de Guadalest dejó una tarde en la que los tres novilleros demostraron disposición y capacidad de lucha. Cada uno consiguió tocar pelo en su segundo turno, aunque con diferentes registros.

Cristian González sumó una oreja después de sobreponerse a dos volteretas, protagonizando uno de los episodios más dramáticos del festejo. Andrés García consiguió el primer trofeo de la tarde, aunque no pudo repetir premio ante el quinto. Juan Alberto Torrijos, por su parte, cerró el festejo con una oreja que premió su insistencia y entrega.

La actuación de Felipe Gravito con los palos también tuvo su reconocimiento, mientras que el paso de Cristian González por la enfermería recordó una vez más la exigencia y el riesgo inherentes a la profesión.

Villa del Prado volvió a demostrar su compromiso con las novilladas y con los jóvenes valores, en una tarde en la que el futuro de la fiesta tuvo su espacio y en la que el público pudo asistir a una nueva muestra de la dureza y la belleza del escalafón novilleril.

Más noticias de Crónicas