Crónicas

Cristian Pérez corta una oreja en Albacete en una tarde marcada por la emoción y el percance de Damián Castaño

Cristian Pérez paseó una oreja del sexto, un serio toro de Pedraza de Yeltes, mientras Rubén Pinar dejó una notable actuación ante un buen cuarto de Baltasar Ibán, aunque el fallo con los aceros le privó del premio. Damián Castaño protagonizó el momento más dramático de la tarde al ser prendido por el quinto de Fuente Ymbro y quedar sin conocimiento sobre el ruedo.

Rubén Sánchez

Rubén Sánchez

Coordinador

17 de Septiembre de 2026
Cristian Pérez corta una oreja en Albacete en una tarde marcada por la emoción y el percance de Damián Castaño

Ficha del Festejo

PlazaPlaza de toros de Albacete
GanaderíaToros de Miura, Samuel Flores, Cuadri, Baltasar Ibán, Fuente Ymbro y Pedraza de Yeltes
FestejoCorrida de comportamiento desigual, con el cuarto de Baltasar Ibán como ejemplar más destacado, por su calidad, humillación y evolución a más. El quinto de Fuente Ymbro protagonizó un gran tercio de varas y mostró emoción, mientras el sexto de Pedraza de Yeltes, serio y ovacionado de salida, no terminó de responder ni en el caballo ni en la muleta.

Rubén Pinar

Ovación y Ovación

Damián Castaño

Silencio y Ovación (Herido)

Cristian Pérez

Ovación y Oreja

Rubén Pinar abrió plaza ante un serio ejemplar de Miura, de gran longitud, alto de agujas y muy desarrollado de sienes, que conservó en todo momento su porte altivo y la cabeza arriba. Acudió a dos varas desde posiciones lejanas, llegando con mayor prontitud que bravura al caballo, aunque el primer encuentro resultó especialmente contundente. En el último tercio se dejó manejar por el lado derecho, si bien acusó falta de fuerza, escaso poder y poco recorrido en el embroque, llegando a claudicar de manos. Rubén Pinar estuvo asentado y templado, tirando de oficio y jugando continuamente los terrenos para buscarle la colocación adecuada. La faena tuvo interés pese a las limitaciones del animal. Una estocada contraria puso fin a su labor. Ovación para torero y toro.

Damián Castaño lidió un segundo de Samuel Flores, de menor alzada, que ya durante el tercio de varas mostró su tendencia a buscar la zona de toriles, además de desplazarse sin fijeza y cumplir sin excesivo celo en los dos puyazos. Con la franela ofreció cierta manejabilidad por la derecha, aunque sin humillar y con una embestida poco clara. Castaño afrontó la faena con disposición y valentía, muy comprometido en los encuentros. La música arrancó después de la tanda más destacada con la diestra, cuando el momento pedía ya recurrir al estoque, lo que llevó al torero a alargar el trasteo. En los compases finales el toro se volvió más áspero y difícil. Un pinchazo en zona baja precedió a una segunda estocada igualmente caída. Silencio.

Cristian Pérez se encontró con un hondo y cuajado tercer toro de Cuadri, que fue recibido con una ovación de salida y mostró buena humillación en el capote del diestro de Hellín. Su comportamiento en varas fue menos destacado, ya que tardó en acudir y llegó a hacer sonar el estribo. En la muleta, sin embargo, el astado sacó casta y emoción, planteando una embestida exigente y de mucha responsabilidad. Cristian Pérez tuvo que afrontar una prueba de máxima exigencia en su reaparición, ante un toro que reclamaba precisión, firmeza y mucha exposición en los embroques. El albaceteño fue ganando confianza y acoplándose progresivamente, construyendo una faena que logró despertar el interés de los tendidos. El primer intento con la espada resultó fallido, perdiendo opciones de premio, mientras que al segundo dejó una estocada baja. Ovación tras aviso.
 
Rubén Pinar lidió un notable cuarto de Baltasar Ibán, que se empleó con decisión en el caballo, el picador  Daniel López dejó un magnífico segundo encuentro, con el puyazo colocado arriba. Ya en la muleta, el toro tomó los engaños con humillación y respondió con calidad a medida que Rubén Pinar le fue bajando la mano, mostrando una evolución claramente ascendente. El diestro planteó una labor poderosa, imponiéndose por los dos pitones y dejando pasajes de gran nivel. Terminó con circulares invertidos, pero el fallo con la espada, una estocada desprendida y varios descabellos, condicionó el resultado. Ovación tras aviso para Rubén Pinar, mientras los tendidos reclamaron con fuerza la vuelta al ruedo para Sartenero, una petición que el palco decidió no conceder.
 
Damián Castaño protagonizó ante el quinto uno de los momentos de mayor emoción de la tarde en Albacete. El toro de Fuente Ymbro acudió hasta tres veces al caballo desde los medios y al galope. La intensidad no bajó en banderillas. Ya con la muleta, Damián Castaño arrancó de rodillas y por el pitón derecho, dibujando una serie de gran emoción que encendió nuevamente la plaza. La faena avanzaba por el camino del triunfo, con los tendidos volcados, cuando el de Fuente Ymbro prendió al salmantino, que quedó sin conocimiento sobre la arena. Un dramático giro que frenó en seco la apoteosis que se estaba viviendo. La muerte del quinto toro fue a cargo del director de lidia, Rubén Pinar que acertó al segundo intento con la espada, esta vez el presidente si concedió la vuelta al ruedo al de Fuente Ymbro, Damián Castaño estando en la enfermería recibió una fuerte ovación de parte de publico.
 
Cristian Pérez cortó una oreja al sexto, un serio ejemplar de Pedraza de Yeltes que fue recibido con una ovación, aunque posteriormente no respondió a las expectativas creadas ni en el tercio de varas ni con la muleta. El albaceteño se mostró muy firme y decidido durante toda la faena, tirando de raza ante un toro de escasas prestaciones. Una gran estocada puso el broche a su actuación y terminó de asegurar el trofeo. Oreja.

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