Crónicas

Gonzalo Capdevila, El Mene y Mario Vilau, a hombros en un apoteósico cierre de la feria de Villa del Prado

La terna al completo abrió la Puerta Grande tras repartirse siete orejas en una vibrante novillada frente a un encierro de La Guadamilla.

Manolo Herrera

Manolo Herrera

Redactor

12 de Septiembre de 2026
Gonzalo Capdevila, El Mene y Mario Vilau, a hombros en un apoteósico cierre de la feria de Villa del Prado
Foto: Angel Bravo Hernandez

Ficha del Festejo

PlazaVilla del Prado (Madrid)
GanaderíaLa Guadamilla

GONZALO CAPDEVILA

Silencio y dos orejas

EL MENE

Silencio y dos orejas

MARIO VILAU

Oreja y dos orejas

VILLA DEL PRADO (Madrid). Feria de Novilladas. La localidad madrileña cerró su ciclo taurino con un festejo de alta intensidad y un rotundo balance para la terna. Frente a un encierro con el hierro de La Guadamilla, la novillada ofreció pasajes de exigencia y momentos propicios para el lucimiento, permitiendo a los tres espadas abandonar el coso a hombros tras una tarde de firmeza, entrega y capacidad.

Capdevila impone su ley tras la pausa inicial
El encargado de abrir plaza fue Gonzalo Capdevila, quien tropezó con las complicaciones iniciales de un primer astado que apenas dio opciones para el lucimiento. Tras un trasteo silenciado, el novillero se rehízo por completo en el cuarto. Capdevila sacó a relucir su versión más firme y decidida, hilvanando una faena de gran mérito sobre ambas manos que caló hondo en los tendidos. Tras una certera resolución con el acero, paseó las dos orejas que aseguraron su salida por la Puerta Grande.
El Mene, rotundidad y temple en el quinto
Tampoco encontró facilidades El Mene en su primer turno. El diestro pechó con un novillo de escaso juego que condicionó su labor, escuchando el silencio de la parroquia. Sin embargo, el guion cambió radicalmente en el quinto de la tarde. El espada cuajó una obra de suma compostura, ligando las tandas con temple, mano baja y la hondura propia de quien busca abrirse paso con fuerza en el escalafón. Remató su actuación con una gran estocada y amarró las dos orejas.
Mario Vilau impone su regularidad e ímpetu
El triunfador numérico de la tarde fue Mario Vilau, el único del cartel capaz de puntuar en los dos astados de su lote. Frente al tercero, Vilau mostró desde el inicio una actitud dispuesta y variada, enganchando las embestidas con soltura para arrancar el primer apéndice del festejo. En el sexto redondeó su rotunda actuación con una faena de gran transmisión e ímpetu en la que conectó de lleno con el público. Tras la estocada, se le concedieron las dos orejas para abrochar una tarde de rotundo triunfo colectivo.

FICHA DEL FESTEJO
Plaza de toros de Villa del Prado (Madrid). Ultima de la Feria de Novilladas.
Ganadería: Novillos de La Guadamilla, de variada presencia y juego.
GONZALO CAPDEVILA: Silencio y dos orejas (Salida a hombros).
EL MENE: Silencio y dos orejas (Salida a hombros).
MARIO VILAU: Oreja y dos orejas (Salida a hombros).

Más noticias de Crónicas